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  Bienestar y desarrollo de la infancia
Definiciones
Proyectos
El sector del desarrollo infantil temprano en México - Diagnóstico y recomendaciones (2012).
Diagnóstico de las necesidades y las oportunidades relacionadas al desarrollo y educación de niños y niñas menores de siete años en el Distrito Federal (2008).
Estudio de Campo para Pilotear Instrumentos y Metodologías de Indicadores del Desarrollo, Calidad de Programas y Contextos (septiembre 2004 y marzo de 2006).
Proyecto Intersectorial sobre Indicadores de Bienestar de Niños y Niñas Menores de 7 Años en México 2001-2006.
Definiciones de bienestar y desarrollo

a) Bienestar
El bienestar es un concepto elusivo. Según los diccionarios, una manera de concebir bienestar es en términos del estado (percibido o real) de las personas: es sentirse feliz, cómodo, próspero, tranquilo. Así, el bienestar de una persona se puede apreciar observándola o preguntándole sobre su estado (por ejemplo: su felicidad, condición física, intelectual, social y emocional).

Otra manera de definirlo hace referencia a un conjunto de condiciones necesarias para vivir bien. Estas condiciones (o contextos) incluyen las de la familia, la comunidad, y las de ambientes que han sido creadas en programas de educación, salud u otros y que pretenden mejorar varios aspectos de la condición de las personas, incluyendo niños y niñas. Estas condiciones pueden ser económicas, sociales y de protección vinculadas a la salud, vivienda, disponibilidad de agua potable, etc., que ayudan a las personas a sobrevivir, crecer, desarrollarse, vivir libres de violencia y sentirse felices, cómodos, etcétera.

b) Desarrollo
Aplicado a niños y niñas (personas), el desarrollo es un proceso que implica aprender a manejar niveles cada vez más complejos para moverse, pensar, sentir y relacionarse con otros y sus ambientes. Está caracterizado por un cambio de comportamientos simples a complejos y va de un estado dependiente hacia un estado autónomo (Myers, 1995).

El desarrollo ocurre como resultado de una interacción entre un niño o niña —con ciertas características que cambian en el tiempo— con los ambientes que le rodean (Bronfenbrenner 1979). El resultado de este proceso es una persona que puede funcionar mejor en un contexto actual, ajustarse a nuevos contextos y transformarlos.

La atención al desarrollo del niño en todas sus dimensiones puede incrementar la posibilidad de sobrevivir y crecer. El proceso es multidimensional ya que implica cambios en el estado físico, emocional, intelectual y social de manera integral. Ocurre continuamente y se ajusta a un determinado patrón que sin embargo es único en cada caso, cada individuo y cada cultura.
   
     
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